Las rutas anteriores en los valles de Chistau y Pineta pusieron el listón muy alto. Superar las experiencias vividas esos días iba a ser difícil. Sin embargo, nada más entrar en el Cañón de Añisclo además de deleitarnos con la espectacularidad de su paisaje, lo hicimos con tres ejemplares de quebrantahuesos que vimos en el inmenso cielo de Pirineos. Nos llevamos las manos a la cabeza… lo que nos esperaría por delante… superará Chistau y Pineta!!!

El Cañón de Añisclo está situado en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Como ya comenté en el post «Valle de Pineta«, este parque esta formado por el Valle de Pineta, las Gargantas de Escuaín, el Valle de Ordesa, el Monte Perdido y el ya mencionado Cañón de Añisclo.

En el Cañón de Añisclo nos aventuramos a hacer la ruta Ereta de Biés-Ermita de San Úrbez-La Ripareta-Fuenblanca. Por cuestiones ajenas a nuestra voluntad no pudimos completar la ruta. Nos detuvimos a la altura de Cumaz. Total 3 horas.

Nada más adentrarte en la ruta llagarás a la Ermita de San Úrbez. A partir de aquí las paredes rocosas del cañón, que se levantan casi hasta 2000 metros, y las viejas y frondosas hayas te conducirán por el río hasta Cumaz, donde el torrente ha formado una enorme poza de agua. La belleza del lugar es infinita.