Hoy os voy a hablar de dos lugares que visitamos en nuestro segundo y último día en Copenhague. El día vendría acompañado de mucha diversión, pues habíamos decidido fugarnos con los peques al Tivoli, uno de los parques de atracciones más antiguos y populares del mundo y del que os hablaré en el siguiente post. Antes y después del desafío por la montaña rusa o la pesca de patitos hicimos una pequeña escapada a Christiania y al Castillo de Rosenborg respectivamente. En este mapa puedes ver dónde se ubican.

Comuna Libre de Christiania

Christiania es un «experimento social» iniciado hace algo más de 40 años y que en la actualidad alberga a unas 1.000 personas de diferentes estilos de vida alternativos, fundamentalmente de la comunidad hippy.

Puerta de acceso a Christiania, Copenhague

Había oído que en sus calles había cierto tipo de humo aromático precedente de ciertas hierbas cuando prenden y que impiden en ocasiones la visibilidad plena, por lo que me pensé dos veces si visitarla o no con mis dos bravos guerreros. Pensando que no sería para tanto, decidimos entrar por si el humo aromático conseguía amansar a mis dos bellas fieras (esto no os lo creáis, ¡eh!). Pudimos comprobar cómo la gente aquí parece ir a su bola haciendo una vida de lo más normal y respetando a todo aquel que la visita.

Juguetes «olvidados» en Christiania, Copenhague

Christiania cuenta con cafeterias, bares, tiendas de ropa, regalos, bicis y drogas blandas. Salvo en la zona de venta de drogas, no tuvimos problema para hacer uso de nuestra cámara de fotos.

Una de las calles de Christiania, Copenhague

Christiania es un lugar que te recomiendo sólo si vas bien de tiempo. A mí personalmente, con el más absoluto respeto a sus habitantes, me pareció un tanto desordenada y por ello no me impresionó. Eso sí, no deja de parecerme curioso y colorido el lugar.

Otra de las calles de Christiania, Copenhague

El Palacio o Castillo de Rosenborg

Este caprichito del monarca Cristián IV fue construido en 1.606 como una casa de campo para uso veraniego. Alrededor del castillo creo un jardín de recreo y esparcimiento. En la actualidad, los Jardines del Palacio de Rosenborg, o Jardines del Rey, como se les conoce, es de los lugares de ocio más visitados por los habitantes de Copenhague.

Se hacía tarde y aunque éramos conscientes que debíamos regresar a casa con los pequeños, viendo las caras de felicidad de niños y mayores jugando en el cesped de los jardines o sentados sobre la típica mantita de picnic roja a cuadros blancos o negros, contemplamos lo que nos pareció un lugar fascinante y en el que es posible pasar un rato muy divertido en familia y amigos.

Palacio Rosemborg, Copenhague
Jardines del Palacio Rosenborg, Copenhague

Listado de hoteles en Copenhague

Índice del viaje a Copenhague y Estocolmo:

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