Se acerca la Navidad, esa época del año en la que a todos nos resulta más fácil sonreir. Durante estos días, el olor navideño asoma a cada rincón de nuestros pueblos y ciudades. Luces de colores, árboles de navidad, belenes, villancicos y mil artilugios más inundan el ambiente de nuestras casas.

Como en estos días a muchos nos gusta preparar alguna sorpresa para nuestra gente cercana, en este artículo vais a permitirme recordaros la importancia de no caer en el brutal consumismo y deroche que tanto perjudica a nuestro planeta y por ende, nuestro futuro. Por ello, te propongo lo siguiente.

Regala tu tiempo. Prepara un trozo de folio, coloréalo, dale vida… y escribe: «Vale por un paseo por la naturaleza», «Vale por un concierto», «Vale por una película en el cine»… Es una idea que está presente en nuestros regalitos de Reyes desde hace años. A mí personalmente son los que más ilusión me hacen.

Regala un producto elaborado por tí: una pequeña caja de cartón decorada para guardar objetos, un jabón artesano (es muy fácil hacerlo), un juguete de madera… Además de esta manera nos ahorraremos un buen puñado de euros.

Compra tus regalos a un pequeño artesano. Compra un producto local, unos pendientes, un pañuelo, un cartel de madera con el nombre de vuestro hijo decorado con montañas, lagos, animales y plantas… De esta manera contribuirás al desarrollo del pequeño comercio y reducirás tu huella de carbono.

--Regala segunda mano. Compra un espejo, un libro, un juguete… Una práctica muy extendida por toda Europa y que desgraciadamente aun no está muy presente en España. Nuestro Medio Ambiente te lo agradecerá.

--Regala alimentos y artesanía de Comercio Justo. Una sabrosa tableta de chocolate, un buen café o té, azúcar ecológica sin refinar, arroz, camisetas, bisutería… De este modo nos aseguraremos que las condiciones ambientales y sociales con las que han sido elaborados esos productos son adecuadas. Nosotros lo hacemos mucho; solemos comprarlos en Intermón Oxfam.

Estas son tan sólo algunas de las muchas propuestas de regalo navideño que se pueden hacer para minimizar tu huella de carbono, ahorrar dinero y favorecer al productor primario. Seguro que a tí se te ocurren otras muchas más del estilo y que contribuirán enormemente a la conservación del planeta. Si piensas que los pequeños gestos no sirven para nada, «quizás digas que soy un soñador, pero no soy el único, espero que algún día te unas a nosotros y el mundo vivirá como uno sólo…». El entrecomillado no lo digo yo, lo dijo el gran Jonh Lennon en 1971 en su canción «Imagine». ¿Te animas a verlo?

Como ya os dijimos el pasado año… Que la magia sea vuestro mejor viaje, vuestra sonrisa el mejor destino y el respeto por la naturaleza vuestro mayor desafío en 2015. ¡Feliz Navidad! ¡Feliz 2015!