Declarado Reserva de la Biosfera en el 2002, el Parque Nacional de la Caldera de Taburiente cuenta con la mejor representación del ecosistema pinar canario. Se caracteriza por su gigantesco cráter de erosión de 8 km de diámetro con aspecto de caldera, una de las mayores estructuras de este tipo que encontramos en el planeta. Las múltiples erupciones volcánicas, la fuerza erosiva del agua y el tiempo han ido modelando su geomorfología, convirtiéndola en un escarpado paisaje con casi 2.000 m de desnivel.

No podíamos despedirnos de La Palma sin adentrarnos en lo más profundo de su corazón. Decidimos finalizar nuestra pre-luna de miel, antes de viajar a Argentina (aquí puedes ver el post de Argentina), haciendo la ruta Mirador de los Brecitos-Zona de acampada-Barranco de las Angustias, de unas 7 horas de duración y 15 km. Puedes ver la ruta en el siguiente mapa (Fte: MAPMA).

La ruta parte desde el Centro de Información Lomo de los Caballos, muy cerca de la ciudad de Los Llanos de Aridane. Desde aquí tienes 2 opciones:

1) Comenzar la ruta a pié, ampliándose la misma en 3 horas más (total 10 h.)

2) Subir a uno de los numerosos taxis (durante 30-40 min. Funcionan hasta las 12,00 h.) que te llevan por una pista no en muy buenas condiciones hasta el mirador de los Brecitos y desde aquí comenzar la ruta.

Decidimos subir al taxi. Afortunadamente encontramos a dos suizos dispuestos a compartir gastos hasta el mirador de los Brecitos. Total 51 € el trayecto.

Os hago un pequeño resumen de la ruta. Desde el mirador de los brecitos (1.000 m. altitud) se desciende durante casi 6 km entre pinares y pequeños barrancos a la zona de acampada (800 m. altitud), ya en pleno corazón de la caldera. Al final de este primer recorrido, de algo menos de 2 h. de duración, ya se comienza a escuchar el murmullo del paso del agua.

Desde la zona de acampada tienes unos 8 km por delante a través del barranco de las angustias. Hay que tener cuidado en su primer tramo, pues las pendientes son pronunciadas, tanto para arriba como para abajo. Vaya sufrimiento, de ahí el nombre de «las angustias».

Tras 2 h. de descenso se llega al famoso Roque Idafe, quién maravilla a todo el mundo. Sinceramente no le veo la gracia (lo siento). Desde aquí puedes desviarte (para luego regresar) hacia la cascada de los colores, famosa por su color amarillo-anaranjado debido a la presencia de hierro.

Ahora llega el tramo de mayor dificultad. Es muy incómodo. Hay que ir por el lecho del río entre sus enormes gravas y piedras (de ahí que no se recomiende la ruta en temporada de lluvias). Cuídate los tobillos.

En un cierto punto del barranco de las angustias tienes dos opciones de acabar el recorrido. Ambas finalizan en el parking del «lomo de los caballos» (donde dejamos estacionado nuestro vehículo). Una de las opciones es por un barranco muy estrecho, y por tanto peligroso (algo más corto) y la otra seguir por el lecho del río.

Tras 8 horas de intenso pateo por la Caldera de Taburiente, la ruta llega a su fín. El viaje a la isla de La Palma, y por tanto, nuestra pre-luna de miel, toca su fín. Es hora de regresar al hotel y preparar las maletas. El viaje a esta tierra ha sido tan gratificante que dificilmente podremos olvidarlo. La recompensa por disfrutar del territorio y sus habitantes ha sido infinita. La Palma es uno de los destinos de las Canarias que implica un mayor desafio y al mismo tiempo proporciona mayor satisfacción.

Cae la tarde. Mañana nos espera el regreso a casa. De regreso al hogar, sus paisajes que parecen irreales y de otro continente, seguirán en mi memoria para siempre.

Es hora de ir preparando nuestro siguiente viaje, Argentina. Si deseas conocer cómo nos fue haz click en la imagen de abajo.