Vistas de Jaén y su Catedral desde el cerro de Santa Catalina

Hoy voy a hablaros de Jaén, una hermosa y agradable ciudad de Andalucía esparcida a los pies del imponente cerro de Santa Catalina. La ciudad posee un componente emocional importante para mí. Fue aquí donde viví durante siete años y fue esta tierra la que vio nacer y crecer a mi primer hijo durante sus primeros siete meses. Mi estancia en Jaén, sin imaginar nunca el tiempo que en ella pasaría, se convertiría en una de las aventuras más grandes e importantes de mi vida.

Dice un refrán que «a Jaén se entra llorando y se sale llorando«. Este aforismo popular se refiere a que no se suele llegar con demasiado entusiasmo a la ciudad y sin embargo, cuando la descubres y luego la abandonas, se hace con ostentosa melancolía. Así fue como llegué a Jaén hace ahora 10 años, «llorando».

Cuando empiezas a conocer la ciudad lo primero que impresiona y sorprende es la sencillez, amabilidad y hospitalidad de su gente. La tranquilidad de sus calles, sus tapas, su completa agenda cultural, su casco histórico con una catedral que aspira y MERECE SER Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, sus callejuelas y bonitas plazas son algunos de los muchos atractivos por donde esta ciudad andaluza empieza a enganchar.

Catedral de Jaén

Para descubrir los encantos de Jaén hay que perderse caminando, especialmente por sus barrios históricos de la Merced, la Magdalena y San Juan. De esta manera podrás descubrir las iglesias, los palacios y los otros muchos secretos del enorme legado histórico y cultural que dejaron los íberos, romanos, visigodos y musulmanes en la Capital Mundial del Aceite de Oliva.

Mirador de los baños árabes

De entre todo el rico patrimonio cultural existente Jaén presume de su Catedral, pieza clave del Renacimiento español y obra del arquitecto Vandelvira. También presume de sus Baños Árabes, los más grandes e importantes de Europa y del Museo Provincial que atesora dos de las colecciones de restos arqueológicos del arte Íbero más importantes de España. El Castillo de Santa Catalina es un símbolo de Jaén y acoge actualmente al Parador Nacional de Turismo. Desde el castillo se puede disfrutar de unas extraordinarias vistas panorámicas de la ciudad, especialmente si te acercas a la cruz situada en uno de sus extremos.

Baños árabes de Jaén

Castillo de Jaén

Cruz del cerro de Santa Catalina

Jaén adquiere para mí un encanto muy especial durante las noches de la primavera y del verano. Durante este periodo sus encantadoras terrazas permanecen bien animadas, especialmente las del Pósito y Deán Mazas. En ellas son frecuentes los conciertos de jazz, estilo musical muy apreciado en esta tierra y que consigue crear un ambiente bien romántico en la ciudad.

Me resulta especialmente agradable pasear por su extenso y bonito Bulevar, la zona más moderna de Jaén. El Bulevar cuenta con un enorme parque, el nuevo pulmón verde de la ciudad e ideal para pasar una tarde en familia o con amigos. El parque dispone de dos zonas ajardinadas bien diferenciadas, con pequeñas y grandes fuentes, canchas de baloncesto o futbito, mesas de ping-pong, carril bici, mucho césped y para los más pequeños, columpios, toboganes, laberintos, etc. Desde la parte baja del Bulevar las vistas del cerro en el que se sitúa el castillo son realmente espectaculares.

Zona baja del Bulevar de Jaén

Un artículo de Jaén quedaría incompleto sin hablar de su gastronomía. Aunque de ella os hablaré extendidamente en otro post, en este artículo sólo comentaré algo que a muchos llama la atención cuando pisan por primera vez esta tierra: el tapeo, una tradición irrenunciable para los vecinos de Jaén. Al pedir en cualquier bar una bebida siempre te pondrán una tapa que no tendrás que abonar. En algunos bares la tapa es a elegir y en otros sigue un orden establecido por el local (en algunos de ellos a medida que pides más bebidas mejora la calidad de la tapa). Eso sí, en los bares de Jaén no te asustes cuando oigas a tu alrededor la que es sin duda la frase favorita y con más humor empleada por los jienenses: “Jaén ni pollas”, una frase que nunca conseguí entender.

Taberna «La Barra», un clásico y visita obligada en Jaén para tapear y probar su Rosini (bebída «endémica» del local)

Esto es muy en resumen algunos de los muchos atractivos que la ciudad de Jaén te ofrece. En los dos próximos artículos os mostraré los lugares imprescindibles para una visita a Jaén, así como aquellos bares y tabernas que recomiendo para tapear y comer. Quizás de este modo te animes a visitar esta encantadora ciudad tan desconocida para muchos o si ya la conoces a regresar.

Gracias Pedro Ángel, Laura, Ismael, Guillermo, Antoine, Mar, Alex, Celia, Alejandro, Mateo, Pedro García, Paco García, Paco, Loli, Rodrigo, David, Mª Ángeles, Margarita, José Carlos, Elena, Sofía, mis vecinos Rafa, Lola e hijos y demás amigos del Residencial 92… por haberme dado tanta felicidad en nuestra tierra durante siete años. Y digo nuestra porque sabéis que también la considero mía. Gracias igualmente por hacerme comprender la segunda frase del aforismo, «y se sale llorando».

Listado de hoteles en Jaén

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