Han pasado varias semanas desde que regresamos de nuestro viaje a Copenhague y Estocolmo. Ya publiqué las primeras impresiones del viaje al igual que nuestras visitas en Copenhague. Ahora llega el turno de Estocolmo y por ello, durante los próximos post os mostraré los lugares que visitamos en la ciudad de las 14 islas.

Al igual que hicimos en Copenhague, pasear por Estocolmo y entrar en algunos de sus casi 100 museos fue la principal actividad que hicimos durante los cuatro días completos que le dedicamos a la capital de Suecia. En este mapa puedes ver dónde se localizan los principales lugares que visitamos en Estocolmo.

Nos vimos obligados a desacelerar el ritmo de visitas a la ciudad pues el pequeñín de 5 meses cayó enfermo. Ante este panorama decidimos turnarnos cada día quedándonos uno en el B&B cuidando del pequeño enfermito mientras el otro salía a conocer la ciudad con el grandullón de dos años. No quiero daros muchos detalles pues en unos días publicaré un artículo sobre viajar con niños a Copenhague y Estocolmo

Menuda alegría me dio leer que en Estocolmo se encontraba Junibacken, un museo dedicado a la literatura infantil sueca, especialmente a la de Astrid Lindgren, creadora de uno de los dos personajes literarios que más admiré durante mi infancia, Pippi Långstrump (el otro fue Curro Jiménez). Tuvimos claro que Junibacken sería nuestra primera visita en Estocolmo, pues las sonrisas de nuestros pequeños, especialmente las del grandullón de 2 añitos y las nuestras estarían garantizadas.

La casa de Pippi Långstrump en el museo Junibacken. Al fondo, el caballo de lunares

Es verdaderamente divertido entrar en la réplica de la casa de Pippi Calzaslargas. En ella podrás vertirte como Pippi, intentar abrir su maleta repleta de billetes, tumbarte en su desvestida cama, cotillear en su cocina o subirte a lomos del Pequeño Tío (el caballo de lunares) entre otras cientos de cosas más.

Otro de los escenarios de autores de literatura infantil sueca

Nos encantó subir a uno de los vagones del tren flotante que te sumerge en un fascinante viaje por los cuentos más populares de Astrid Lindgren. El recorrido de 15-20 minutos nos proporcionó una sorpresa tras otra pues nos dejamos llevar por la imaginación y fantasía de la escritora sueca. El minitren dispone de narrador en castellano. Mira este corto video.

No puedo cerrar este post sin contaros algo que me llamó especialmente la atención. En la entrada a Junibacken había un mogollón de cochecitos de bebés aparcados y sin sistema antirrobo. Era la explicación al enorme ambientazo infantil que encontraríamos dentro y a la gran seguridad del país. Mirad en la foto de abajo como incluso de uno de ellos cuelga una cámara de fotos.

Solitarios cochecitos aparcados a la puerta del Junibacken, Estocolmo

Junibacken es perfecto para ir con niños. Nuestro pequeño de dos años se lo pasó fenomenal y nosotros también, que todo hay que decirlo, máxime viendo la cara de diversión que mantuvo durante las 3 horas que permanecimos en su interior. Desde que pisó el museo, cada noche me obliga a tumbarme en su cama para contarle además de la historia del Tivoli en Copenhague, la historia de la casa de Pippi Långstrump en Estocolmo. Yo acepto encantado.

Es hora de continuar con la siguiente visita en Estocolmo, el museo Vasa, donde se encuentra el orgullo de la Corona sueca, el buque de guerra Vasa, que se hundió en 1.628 en la bahía Saltsjön con sus 200 marineros a los pocos minutos de partir. Pero esto es otra historia, y os la cuento en el siguiente post.

Listado de hoteles en Estocolmo

Índice del viaje a Copenhague y Estocolmo:

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