
Si estás buscando qué ver en Mangystau, has llegado al lugar adecuado. Esta remota región del oeste de Kazajistán fue precisamente la que despertó mi curiosidad por el país. Todo comenzó con una fotografía —o quizá fue un vídeo— que descubrí en Instagram y que mostraba un paisaje tan extraordinario que me costaba creer que fuera real.
Era Bozzhyra, uno de los rincones de Mangystau más sorprendentes no solo de la región, sino quizás de toda Kazajistán y Ásia central. Empecé a investigar sobre el lugar y, casi sin darme cuenta, terminé preparando un viaje de 14 días por el país. Dos semanas después viajé allí.

La aventura por Mangystau comenzó en Aktau (la capital de la región) y durante los días siguientes fuimos adentrándonos cada vez más en esta enorme extensión de estepa y paisajes desérticos.
Ruta por Mangystau
Este fue el recorrido que hicimos en Mangystau:
- Día 1: Llegamos de madrugada a Aktau, donde nos trasladamos al hotel para descansar y pasar nuestra primera noche.
- Día 2: Dedicamos toda la jornada a conocer Aktau antes de comenzar la expedición por Mangystau. Volvimos a dormir en el mismo hotel.
- Día 3: Nos adentramos por fin en Mangystau. Durante la jornada visitamos Zhagylgan, Shakpak-Ata y Kapamsay, donde montamos nuestro primer campamento.
- Día 4: Continuamos hacia Torysh, conocido como el Valle de las Bolas, y después visitamos Kokala, Sherkala y el Valle de los Castillos, en las montañas de Airakty. Terminamos el día en Kogez Village, donde dormimos en una yurta tradicional kazaja.
- Día 5: Seguimos nuestro camino hacia Ibykty-Sai y, posteriormente, Tuzbair, una gigantesca llanura cubierta de sal. Allí instalamos de nuevo nuestro campamento para pasar la noche.
- Día 6: Llegamos a Bozzhyra por la tarde y aprovechamos las últimas horas del día para acercarnos a la espectacular Cresta del Dragón. Esa noche volvimos a dormir en nuestro campamento.
- Día 7: Reservamos la jornada completa para explorar Bozzhyra y conocer algunos de sus paisajes y miradores más impresionantes. Fue nuestra segunda noche de camping en esta zona.
- Día 8: Dejamos atrás Bozzhyra para dirigirnos hacia Bokty y Kyzylkup, un paisaje de llamativos tonos rojizos y anaranjados conocido también como las montañas Tiramisu. Allí pasamos nuestra última noche de camping.
- Día 9: En nuestro camino de regreso a Aktau hicimos una última parada en las dunas de Senek. Aunque inicialmente teníamos previsto visitar también Karagiye, finalmente decidimos dirigirnos directamente al aeropuerto para tomar el vuelo hacia Almaty aquella tarde-noche.

De los días 9 al 14 estuvimos por la región de Almaty (sureste de Kazajistán). Si quieres consultar el recorrido completo de nuestro viaje de 14 días, puedes verlo en nuestros posts dedicados a qué ver en Kazajistán o en el de qué ver en Almaty. Por otro lado, si estás preparando un viaje a este país, también puedes consultar nuestra guía para viajar a Kazajistán, donde encontrarás información práctica que te ayudará a organizar el viaje.
Cómo organizar el viaje por Mangystau
El viaje a Mangystau lo dividimos en dos partes:
- La primera para visitar por libre durante un día completo la ciudad de Aktau.
- La segunda para visitar los mejores lugares que ver en Mangystau: la zona desértica y la estepa. Para ello decidimos contratar los servicios de Mangystau Nomads. El acuerdo incluyó vehículo 4×4, combustible, entradas, un guía de habla inglesa que ejercía también como conductor y cocinero, y todas las comidas. Durante siete días dormimos prácticamente siempre en plena naturaleza: cinco noches en tienda y otra en una yurta tradicional kazaja.

En el vehículo de Mangystau Nomads llevábamos todo lo necesario para cocinar y montar el campamento. Antes de caer la tarde instalábamos las dos tiendas que acordamos en el acuerdo. Juan, nuestro guía, dormía en el vehículo.
Salvo dos comidas que hicimos durante alguna parada en pequeñas localidades, todas las demás las disfrutamos en nuestro propio campamento, en lugares completamente aislados de la estepa.
Tener con nosotros la comida, el material y todo lo necesario para pasar la noche hizo que pudiéramos centrarnos únicamente en disfrutar del viaje.
Qué ver en Mangystau
Mangystau es una región inmensa y muy poco poblada, donde la estepa árida se transforma poco a poco en salinas, cañones, paisajes desérticos y enormes formaciones rocosas. Recorrer durante horas y días estos espacios prácticamente vacíos, sin apenas encontrar presencia humana, fue una de las experiencias que más recordaré de nuestro viaje por Kazajistán. Y todo ello salpicado por cientos y cientos de caballos y dromedarios/camellos salvajes.
A partir de aquí te cuento los lugares qué ver en Mangystau, siguiendo el recorrido que hicimos durante nuestra expedición.
Aktau, puerta de entrada para ver Mangystau
Aktau fue nuestro punto de entrada a Mangystau y el lugar desde el que comenzamos a descubrir esta remota región de Kazajistán. Llegamos de madrugada a la ciudad y nos trasladamos directamente al hotel Silk Way, donde pasamos nuestra primera noche. Al día siguiente aprovechamos para visitarla con parsimonia.

Aktau tiene una personalidad bastante particular. Por un lado conserva esa arquitectura y ese aire de antigua ciudad soviética; por otro, su ubicación junto al mar Caspio le da cierto ambiente de ciudad costera y de vacaciones.
Uno de los lugares que más nos gustó en Aktau fue la Skal’naya Tropa, una pasarela de madera que transcurre paralela a la costa del Caspio. En este punto se encuentra un pequeño muelle desde el que hicimos un paseo en barco por el Caspio, una experiencia que nos permitió contemplar Aktau desde el mar. El paseo nos costó unos 5 € por persona (precio negociado).

Durante nuestra estancia en Aktau también nos acercamos al Eternal Flame World War II Memorial, con su llama eterna en recuerdo de los caídos durante la Segunda Guerra Mundial, y al monumento al MiG-21, uno de los elementos que recuerdan el pasado soviético de la ciudad. Nos llamaron la atención los grandes murales que decoran algunas de las fachadas de Aktau, que aportan un toque de color a una ciudad dominada en buena parte por los grandes bloques de edificios.
Cenamos en el Steak House de Aktau, que se encuentra aquí.
Zhagylgan
Después de salir de Aktau comenzamos a internarnos en la enorme región de Mangystau, donde la estepa se extiende hasta donde alcanza la vista y los paisajes empiezan a cambiar por completo.
Zhagylgan fue nuestra primera parada y también el lugar donde hicimos la primera comida durante la expedición en 4×4.

El nombre de Zhagylgan hace referencia a un enorme desprendimiento del terreno que ha dejado una espectacular depresión junto al mar Caspio. Desde la parte superior se puede contemplar la magnitud de este paisaje, formado por grandes paredes de roca estratificada y numerosos bloques desprendidos que se acumulan en el fondo.
El contraste entre las diferentes tonalidades de la roca y el azul del Caspio resulta especialmente llamativo, y en algunos puntos aparecen colores rojizos que recuerdan a las montañas Tiramisu de Kyzylkup, que visitaríamos unos días más tarde.
Después de tantos meses viendo fotografías de esta región, comenzar el viaje precisamente en un paisaje como este fue una magnífica introducción a lo que nos esperaba durante los siguientes días.
Shakpak-Ata
Después de Zhagylgan continuamos nuestra ruta hasta Shakpak-Ata. Allí se encuentra una antigua mezquita subterránea excavada en la roca, integrada completamente en el paisaje árido que la rodea.

La visita nos resultó especialmente curiosa, tanto por la propia construcción como por el hecho de encontrarnos ante un lugar religioso tan singular en un entorno tan remoto. Estuvimos alrededor de una hora recorriendo el lugar, fijándonos en sus diferentes espacios y en la forma en la que fue excavada en la roca.
Junto a la mezquita se encuentra además un antiguo cementerio, que forma parte del conjunto y añade todavía más interés a la visita.
Fue una parada diferente a los paisajes naturales que habíamos visto hasta ese momento y una buena oportunidad para conocer también una pequeña parte del patrimonio histórico y religioso de Mangystau.
Kapamsay
Después de visitar Shakpak-Ata continuamos hasta Kapamsay, donde terminaríamos nuestra primera jornada de ruta por Mangystau.

El lugar nos sorprendió desde el primer momento: llegar hasta allí y encontrarnos completamente solos, rodeados por aquellas enormes paredes de tonos amarillos, producía una sensación un tanto misteriosa.
Kapamsay es un cañón abierto en plena estepa, donde las diferentes capas de roca forman paredes de aspecto muy llamativo. La ausencia de cualquier presencia humana y el silencio del lugar hacían que el paisaje resultara todavía más especial.
Fue aquí donde montamos el primer campamento del viaje. Al caer la tarde instalamos las tiendas junto a las paredes del cañón y pasamos nuestra primera noche en plena naturaleza, una experiencia que repetiríamos durante buena parte de nuestra ruta por Mangystau.
Torysh, el Valle de las Bolas
A la mañana siguiente, tras desayunar, levantamos el campamento y continuamos nuestra ruta hacia Torysh, uno de los paisajes más curiosos que encontramos durante nuestra expedición por Mangystau. La zona es conocida como el Valle de las Bolas por las enormes formaciones rocosas redondeadas que aparecen dispersas por la inmensa llanura. Es un lugar imprescindible que ver en Mangystau.

Algunas de estas esferas alcanzan un tamaño considerable y llaman especialmente la atención porque parecen estar colocadas de forma caprichosa sobre el terreno. Mientras caminábamos entre ellas, resultaba difícil imaginar cómo se había formado un paisaje tan peculiar.
Torysh es uno de esos lugares en los que merece la pena caminar un rato entre las formaciones, observarlas desde diferentes perspectivas y disfrutar de la enorme extensión de la estepa que las rodea. Pasamos aquí unas tres horas.
Kokala
Después de visitar Torysh continuamos nuestra ruta hacia Kokala, una llamativa formación montañosa de Mangystau. Sus laderas, de tonos ocres y rojizos, destacan en medio de la inmensa estepa y vuelven a mostrar la enorme variedad de paisajes que encontramos durante nuestro recorrido por esta región.

Nos detuvimos en Kokala para almorzar y deascansar un rato, antes de continuar nuestra ruta por Mangystau.
Sherkala, una montaña imprescindible que ver en Mangystau
Sherkala es una de las montañas más reconocibles de Mangystau. Lo primero que llama la atención es su aspecto: una enorme montaña de tonos blancos y amarillentos que aparece completamente aislada en medio de la nada, rodeada por la inmensa estepa.

Su silueta resulta especialmente llamativa desde la distancia y es fácil entender por qué Sherkala se ha convertido en uno de los paisajes más fotografiados de Mangystau. Tras un par de días recorriendo esta región, encontrarnos con una formación tan singular en un entorno tan vacío fue otra de esas escenas que hacen que este viaje resulte tan especial.
Tras nuestra visita continuamos hacia el cercano Valle de los Castillos y las montañas de Airakty, donde nos esperaba otro de los grandes paisajes de nuestra ruta.
Valle de los Castillos y montañas de Airakty
El Valle de los Castillos es una de las zonas que más nos sorprendieron durante esta jornada. Aquí las montañas de Airakty aparecen salpicadas de enormes formaciones rocosas que, vistas desde determinados puntos, recuerdan a las torres y murallas de un castillo. Es un must que ver en Mangystau.

El paisaje vuelve a ser espectacular: grandes paredes y agujas de roca se levantan sobre la inmensa llanura de Mangystau, creando un escenario que parece completamente irreal. Es uno de esos lugares en los que la sensación de estar en medio de la nada vuelve a estar muy presente.

Después de recorrer el Valle de los Castillos continuamos hasta Kogez Village, donde terminamos la jornada. Allí tuvimos la oportunidad de dormir en una yurta tradicional kazaja, una experiencia completamente diferente a la noche anterior que habíamos pasado en tienda de campaña.
Ibykty-Sai, otro imprescindible que ver en Mangystau
Al día siguiente continuamos nuestra ruta hacia Ibykty-Sai, uno de los lugares que más nos gustaron de todo nuestro recorrido por Mangystau. A diferencia de otros paisajes mucho más abiertos de la región, aquí el protagonista es un estrechísimo cañón encajado entre paredes de roca amarilla.

Bajamos al interior del cañón y recorrimos parte de él a pie (un poco porque no se puede avanzar por la orografía del cañón pasado un par de minutos), disfrutando de cerca de las formas y tonalidades de las paredes. La sensación de encontrarnos dentro de aquel estrecho corredor de roca, completamente aislados en medio de Mangystau, hacía que el lugar resultara todavía más espectacular.
Para nosotros fue uno de los rincones más chulos de toda la ruta, y una de esas visitas que demuestran que Mangystau es mucho más que grandes paisajes abiertos y gigantescas formaciones rocosas.
Tuzbair, uno de los lugares más espectaculares que ver en Mangystau
Después de Ibykty-Sai continuamos hacia Tuzbair, una enorme extensión salina rodeada de formaciones rocosas. La llegada fue para mí como un flechazo: el blanco impoluto de la superficie de la sal continuaba con las parede rocosas que la rodeaban y creaba un paisaje espectacular.

En septiembre no había agua, por lo que encontramos la extensión completamente seca. La inmensidad del lugar y la ausencia de cualquier presencia humana hacían que resultara difícil creer que estábamos en un paisaje real.
Al llegar montamos nuestro campamento para pasar allí la noche. Al principio decidimos dormir fuera de las tiendas, colocando la colchoneta y el saco directamente sobre el suelo para contemplar el cielo. Rodeados por aquella inmensidad y bajo un cielo completamente despejado con millones de estrellas, fue una experiencia muy especial. Después, finalmente, dormimos en las tiendas porque empezó a hacer fresco. Es otro de los mejores lugares que ver en Mangystau.
Bozzhyra, lo mejor que ver en Mangystau
Bozzhyra era el destino que más deseaba conocer de todo el viaje. Como comenté, todo comenzó apenas dos semanas antes de partir, cuando descubrí en Instagram una imagen de este lugar que me dejó completamente fascinado. Empecé a investigar sobre Kazajistán y, después de llamar a mi amigo Kike y preguntarle «¿Te vienes?», su respuesta fue un simple «sí». Dos semanas después estábamos allí.

Nada más llegar por la tarde nos dirigimos a la zona de la Cresta del Dragón, una de las formaciones más conocidas de Bozzhyra, donde pudimos contemplar de cerca las espectaculares paredes y relieves de este paisaje.
Al terminar la visita bajamos hasta la zona donde pasaríamos las dos noches siguientes. Montamos las tiendas junto a la base de los dos grandes picos conocidos como los Fangs (los Colmillos), una de las imágenes más características de Bozzhyra.
Y si llegar por la tarde ya había sido emocionante, y a pesar de haber sido víctimas de una tormenta de arena, despertar a la mañana siguiente y abrir la tienda para encontrarnos frente a aquellas dos enormes formaciones fue sencillamente maravilloso. Tenerlas allí delante, en medio de aquel paisaje inmenso y prácticamente desierto, fue uno de los momentos más especiales de todo el viaje.
Durante aquella jornada recorrimos diferentes zonas de Bozzhyra, acercándonos a sus formaciones, cañones y miradores. Por la tarde subimos de nuevo a la parte alta para contemplar desde arriba los dos grandes colmillos de Bozzhyra.
Al terminar el día regresamos de nuevo a nuestro campamento, junto a la base de los dos picos, donde pasamos nuestra segunda noche.
Bokty, otro de los mejores lugares que ver en Mangystau
Después de dejar atrás Bozzhyra continuamos nuestra ruta hacia Bokty, una llamativa formación montañosa que vuelve a demostrar la enorme variedad de paisajes de Mangystau. Sus tonos rojizos y ocres destacan sobre la inmensidad de la estepa y crean un paisaje de gran belleza.

Nos detuvimos cerca de Bokty para comer, disfrutando de nuevo de una comida en plena naturaleza y completamente rodeados por el paisaje de este otro de los lugares imprescindibles que ver en Mangystau.
Nos llamó especialmente la atención otra montaña situada muy cerca, de colores y altura similares a Bokty, aunque aparentemente de mayores dimensiones. El conjunto de ambas formaciones, aisladas en medio de aquel enorme espacio abierto, hacía que el paisaje resultara todavía más espectacular.
Kyzylkup, las montañas Tiramisu que ver en Mangystau
Desde Bokty continuamos hasta Kyzylkup, uno de los paisajes más espectaculares y fotogénicos que ver en Mangystau. La zona es conocida como las montañas Tiramisu por las diferentes capas de colores que se superponen en las colinas, creando formas que recuerdan al famoso postre italiano. Las tonalidades rojizas, blancas, ocres y amarillentas cambian constantemente según la orientación de las laderas y la luz.

El área es bastante extensa, pero hay una zona central especialmente llamativa, donde se concentran algunas de las formaciones más fotogénicas de Kyzylkup. Allí cerca montamos nuestro campamento para pasar la noche.
Lo mejor de nuestra visita fue que estábamos completamente solos. No había otros viajeros ni prácticamente nadie alrededor, así que pudimos recorrer tranquilamente la zona y hacer fotografías desde diferentes perspectivas, disfrutando de aquel paisaje con una sensación absoluta de aislamiento.
Al terminar la jornada cenamos allí mismo y pasamos nuestra última noche de camping en Mangystau, rodeados de las montañas Tiramisu y de la inmensidad de la estepa. Para un amante de la fotografía, tener un escenario así sin nadie fue un auténtico lujo.
Dunas de Senek
Después de desayunar en Kyzylkup, recogimos el campamento y emprendimos el camino de regreso hacia Aktau. Antes de llegar a la ciudad hicimos una última parada en las dunas de Senek, un paisaje completamente diferente a las montañas y formaciones rocosas que habíamos encontrado durante los días anteriores.

Las dunas aparecieron como una última pincelada de arena en nuestro recorrido por Mangystau. Tras la visita continuamos directamente hacia Aktau, donde teníamos que coger el vuelo que nos llevaría hasta Almaty, poniendo así punto final a nuestra ruta por esta remota región de Kazajistán.
Con este vuelo comenzaba la segunda parte de nuestro viaje, en un paisaje completamente diferente: las montañas, los lagos y los cañones de Almaty y sus alrededores.
Información práctica para viajar a Mangystau
Aunque en la guía de Kazajistán (ver enlace en la introducción de este artículo) te detallo cada uno de los apartados siguientes, te dejo ahora un pequeño resumen con algunas respuestas que estarás buscando y que podrán ayudarte.
¿Es seguro viajar por Mangystau?
Durante los 9 días que pasamos en Mangystau no tuvimos ningún problema de seguridad y siempre nos sentimos cómodos tanto en Aktau como durante nuestra expedición por la región en 4×4 con Mangystau Nomads.
¿Cuántos días se necesitan para ver Mangystau?
En Mangystau las distancias son enormes, por lo que conviene contar con varios días para disfrutar del viaje sin prisas. En nuestro caso estuvimos 9 días, combinando la capital (Aktau durante un día completo) y la expedición en 4×4 por la región. Considero que es un tiempo muy bueno para hacer una ruta similar a la nuestra.
Si dispones de menos tiempo, mi recomendación sería descartar los tres lugares del primer día (Zhagylgan, Shakpak-Ata y Kapamsay) y las dunas del último día.
¿Viajar a Mangystau por libre o con agencia?
Dada la inmensidad de la estepa en Mangystau tuvimos claro desde un principio que buscaríamos un 4×4 y guía. Como os comenté antes, nuestro guía hacía también de conductor y cocinero. Cada día montábamos nosotros mismos nuestro campamento, con dos tiendas independientes, mientras que nuestro guía dormía en el vehículo.
¿Hace mucho viento en Mangystau?
Sí, el viento puede ser bastante intenso en algunas zonas de Mangystau. Nosotros habíamos leído antes del viaje que solía hacer bastante viento y, durante nuestra ruta en septiembre, pudimos comprobar que así era. En muchas zonas de Mangystau encontramos bastante viento, aunque también hubo momentos del día en los que no soplaba prácticamente nada.
Las condiciones más extremas del viaje las vivimos en Bozzhyra y las montañas Tiramisú. En uno de los momentos sufrimos una racha de viento repentina que calculamos que pudo alcanzar unos 90 km/h, hasta el punto de que perdimos el dron. Un día antes en Bozzhyra nos sorprendió una tormenta de arena, con vientos que llegaron aproximadamente a los 70 km/h, haciendo que la estabilidad de la tienda de campaña se viese muy comprometida.
Moneda y pagos en Mangystau
La moneda oficial de Kazajistán es el tenge kazajo (KZT). 500 KZT equivalen aproximadamente a 1 €.
Aunque prácticamente en la totalidad de los sitios aceptan pagar con tarjeta (hoteles, restaurantes, comercios, etc.), siempre es conveniente cambiar algo de dinero. A pesar que en el aeropuerto de Aktau pudimos cambiar, decidimos sacar 100 € en un cajero automático de Aktau a la mañana siguiente a nuestra llegada al país. No cambiamos mucho porque habíamos acordado con Mangystau Nomads pagarles en euros al encontranos y prácticamente todo estaba ya incluido y por tanto no necesitaríamos dinero en moneda local.
Vuelos a Kazajistán
Volamos desde Madrid a Aktau, con escala en Estambul. Todos los vuelos los reservé en esta web, ya que ofrece excelentes opciones.
Internet y eSIM en Mangystau
Para viajar por Mangystau es conveniente llevar una eSIM con datos móviles. Nosotros utilizamos una eSIM de Holafly durante los 9 días del viaje, y nos costó alrededor de 50 €. Funcionó bien en buena parte del recorrido, aunque hay que tener en cuenta que no tiene cobertura en todos los lugares, especialmente en las zonas aisladas de Mangystau.
Échale un vistazo a la web oficial si te interesa adquirir la Holafly.
Seguro de viaje
Para un viaje como este es importante contar con un buen seguro de viaje. Además de la asistencia médica, conviene comprobar que la póliza incluya traslados, asistencia en zonas remotas y posibles incidencias durante las actividades que vayas a realizar.
Nunca viajo al extranjero sin este seguro de Heymondo ya que incluye todo lo que necesito. Puedes contratarlo aquí y obtendrás 5% de descuento por ser lector de naturalezayviajes.com.
Mapa con lugares que ver en Kazajistan
En el siguiente mapa te indico el emplazamiento de los lugares que visité en Mangystau.
Preguntas frecuentes sobre Mangystau
En nuestro caso dedicamos 9 días a Mangystau, aunque la ruta propiamente dicha por los paisajes más remotos ocupó siete jornadas. Ese tiempo nos permitió recorrer lugares como Torysh, Sherkala, Ibykty-Sai, Tuzbair, Bozzhyra, Kyzylkup y las dunas de Senek, además de conocer Aktau. Si dispones de menos días, tendrás que seleccionar algunos lugares y concentrar más los desplazamientos.
Es posible, pero debes tener en cuenta que las distancias son enormes, muchas de las pistas no están asfaltadas y algunos de los lugares más interesantes se encuentran completamente aislados. Nosotros preferimos recorrer la región en 4×4 con guía, lo que nos permitió olvidarnos de la navegación, la conducción, las comidas y la organización de los campamentos.
No es imprescindible, pero para nuestra ruta nos resultó muy práctico. Nosotros viajamos con Mangystau Nomads, que se encargó del 4×4, combustible, entradas, comidas, material de camping y alojamiento según el programa, además de contar con un guía de habla inglesa que también hacía de conductor y cocinero.
Depende de la ruta que elijas. Durante nuestro recorrido combinamos diferentes tipos de alojamiento: dos noches en hotel en Aktau, y luego durante la ruta en 4×4 cinco noches en tienda de campaña y una noche en una yurta tradicional kazaja. En las noches de camping dormíamos completamente aislados, en plena estepa y rodeados por los paisajes de Mangystau.
Mangystau tiene un clima muy extremo, con temperaturas elevadas en verano y bastante frío en invierno. Nosotros viajamos en septiembre, cuando encontramos unas condiciones que nos permitieron recorrer la región y dormir en tienda de campaña con bastante comodidad (excepto un día en el que nos agobió una tormenta de arena con vientos de hasta 70 km/h.). Aun así, las condiciones pueden variar y conviene consultar la previsión meteorológica antes de iniciar una ruta.
Nosotros viajamos con una eSIM de Holafly y nos resultó útil en las zonas donde había cobertura. En algunos puntos de Mangystau no hay conexión.
El precio depende mucho de la duración de la ruta, el número de viajeros y lo que incluya el tour. En nuestro caso contratamos una ruta privada en 4×4 que incluía vehículo, combustible, entradas, guía, comidas y material de camping. A esto hay que añadir los vuelos, el alojamiento en Aktau y otros gastos personales.
Si vas a realizar una ruta similar a la nuestra, conviene llevar ropa adecuada para cambios de temperatura, calzado cómodo para caminar por terrenos rocosos, protección solar, gafas de sol y todo lo necesario para pasar tiempo en zonas aisladas. Si vas a viajar en 4×4 con una agencia que proporciona el material de camping, la mayor parte del equipo necesario para dormir ya estará incluido.
Entre los lugares que nosotros visitamos durante nuestra ruta se encuentran Aktau, Zhagylgan, Shakpak-Ata, Kapamsay, Torysh, Kokala, Sherkala, el Valle de los Castillos y las montañas de Airakty, Ibykty-Sai, Tuzbair, Bozzhyra, Bokty, Kyzylkup y las dunas de Senek. Puedes consultar nuestro recorrido completo en el apartado “Ruta por Mangystau” de este artículo.

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