
Wadi Rum es uno de esos lugares capaces de hacerte sentir pequeño. La inmensidad del desierto, el silencio absoluto, las montañas de arenisca teñidas de rojo y uno de los cielos estrellados más espectaculares del planeta convierten este rincón de Jordania en una experiencia difícil de olvidar.
Por eso, cuando organizaba el viaje, tenía claro que no quería limitarme a recorrer el desierto en una excursión en 4×4. Buscaba un alojamiento que me permitiera disfrutar de Wadi Rum también cuando el sol se escondiera tras las montañas, contemplar el atardecer sin prisas y despertar rodeado por un paisaje que parece sacado de otro planeta.

Por todo ello, me decidí por Mazayen Rum Camp, un campamento perfectamente integrado en el corazón del desierto que ofrece desde tiendas beduinas tradicionales hasta una cómoda suite y espectaculares burbujas panorámicas. Para aprovechar la experiencia al máximo decidí pasar dos noches: la primera en la suite y la segunda en una de sus famosas burbujas.
Aunque de todo ello os hablo a continuación, podéis ampliar la info en los artículos sobre cómo visitar Wadi Rum, qué ver en Jordania y en la guía para viajar a Jordania (pendiente publicación).
Un campamento integrado en pleno corazón de Wadi Rum
Después de dejar el coche en el punto de encuentro acordado, un vehículo 4×4 de Mazayen Rum Camp me recogió y llevó hasta el campamento atravesando ese característico paisaje desértico que parece propio de otro planeta.

A medida que avanzaba desaparecía cualquier rastro de civilización y solo quedaban arena, roca y un silencio absoluto. Esa primera impresión ya anticipaba que la estancia iba a ser muy especial.
Lo primero que me sorprendió al llegar a Mazayen Rum Camp fue su ubicación al encontrarse perfectamente integrado entre las montañas rojizas y la inmensidad del desierto.
Tipos de alojamiento en Mazayen Rum Camp
Mazayen Rum Camp ofrece varias opciones de alojamiento adaptadas a diferentes viajeros y presupuestos.
- Tiendas beduinas tradicionales, ideales para quienes buscan una experiencia auténtica en pleno desierto.
- Amplia suite de lujo, donde pasé mi primera noche.
- Espectaculares burbujas panorámicas, una de las imágenes más reconocibles de Wadi Rum. En una de ellas pasé mi segunda y última noche en el desierto.

Cada una ofrece una forma diferente de vivir el desierto, aunque todas comparten una ubicación privilegiada rodeada por las montañas de arenisca que han convertido este paisaje en uno de los más famosos de Jordania.
Mi primera noche: una suite con el encanto del desierto
La primera noche me alojé en la suite principal del campamento, un alojamiento amplio y elegante cuya decoración se inspira en la tradición beduina más exigente. Uno de los detalles que más me llamó la atención fue su distribución, ya que el salón y el dormitorio ocupan espacios independientes.

El salón está decorado con mucho gusto, combinando dos cómodos sofás de estilo beduino, alfombras y elementos tradicionales que aportan un ambiente muy acogedor, además de un curioso sillón de masaje perfecto para relajarse después de una jornada recorriendo el desierto.

El dormitorio tampoco se queda atrás: una amplia cama king size, un gran armario y una cuidada decoración crean un espacio elegante y confortable.

Como el resto de alojamientos del campamento, la suite dispone de aire acondicionado, baño privado y todas las comodidades necesarias para disfrutar de una estancia de auténtico lujo rodeado por un paisaje único.
Al caer la tarde me senté en la terraza para ver cómo el sol iba transformando poco a poco el color de las montañas y de la arena. Fue uno de esos momentos que justifican por sí solos un viaje a Jordania.
Dormir en una burbuja panorámica: una experiencia difícil de olvidar
Si la suite me sorprendió, la burbuja panorámica terminó de enamorarme del Mazayen Rum Camp.

Antes de llegar imaginaba una sencilla estructura transparente en mitad del desierto, pero la realidad fue muy distinta. El interior es mucho más amplio de lo que parece desde fuera y está decorado con un gusto exquisito.
Una enorme cama king size preside la estancia, acompañada por un elegante sofá junto al ventanal, un tocador clásico y una cuidada decoración que combina comodidad y lujo sin perder el encanto del entorno.

Todo está pensado para que el paisaje sea el auténtico protagonista. La gran cristalera convierte las montañas rojizas de Wadi Rum en un auténtico cuadro que cambia de color a lo largo del día.
Pero lo mejor llega cuando cae la noche. Desde la propia cama es posible contemplar un cielo completamente cubierto de estrellas mientras el silencio del desierto lo envuelve todo. No hace falta salir al exterior para disfrutar del espectáculo.

La burbuja también cuenta con una terraza privada delimitada por una valla que aporta bastante intimidad respecto a las demás habitaciones. Desde allí pude contemplar uno de los atardeceres más espectaculares de todo el viaje, con el sol escondiéndose lentamente detrás de las montañas y tiñendo el paisaje de tonos dorados, anaranjados y rojizos.
Sinceramente, no recuerdo muchos hoteles en los que el propio alojamiento forme parte de la experiencia del viaje de una manera tan intensa como ocurre en Mazayen Rum Camp.
Un jacuzzi privado bajo uno de los mejores cielos del mundo
Pocas cosas resultan tan agradables como sumergirse en un jacuzzi mientras el silencio del desierto lo envuelve todo.

Después de recorrer Wadi Rum en 4×4 y caminar por la arena de las dunas rojizas, regresar a la burbuja y disfrutar en el jacuzzi fue uno de los momentos más especiales del viaje.
Los atardeceres de Mazayen Rum Camp
Siempre había visto fotografías de los atardeceres de Wadi Rum, pero la realidad supera cualquier imagen.

A medida que el sol se acerca al horizonte, las montañas cambian de color. Los tonos dorados dejan paso a intensos naranjas y finalmente todo el paisaje adquiere un espectacular color rojizo que explica perfectamente por qué este desierto ha servido como escenario de numerosas películas.
Una noche bajo millones de estrellas
Cuando llega la noche comienza otro espectáculo. La oscuridad del desierto permite observar miles de estrellas a simple vista con una nitidez extraordinaria. Incluso sin conocimientos de astronomía resulta imposible no quedarse mirando el cielo durante largos minutos. Lástima que la noche de mi estancia había luna llena y no pude fotografiar el cielo como es debido.
No había ruido, no había prisas y tampoco posible distracción. Solo el inmenso cielo del desierto y una sensación de paz difícil de encontrar en otros lugares.
Gastronomía beduina en pleno desierto
Otro de los aspectos que más disfruté en Mazayen Rum Camp fue en lo referente a su gastronomía. Las comidas se sirven en una enorme jaima decorada al más puro estilo beduino, con alfombras, cojines, lámparas y numerosos elementos tradicionales que crean un ambiente muy acogedor y hacen que la experiencia vaya mucho más allá de sentarse a la mesa.

El protagonista de la cena es el zarb, una receta típica beduina que se cocina lentamente bajo la arena utilizando brasas y que ofrece una carne increíblemente tierna y llena de sabor. El buffet se completa con hummus, ensaladas, arroz, verduras, panes tradicionales y varios postres locales, convirtiendo la cena en una excelente oportunidad para conocer la gastronomía jordana.
El desayuno es el complemento perfecto para comenzar una nueva jornada en el desierto. El buffet del desayuno ofrece una amplia selección de productos locales, desde el típico pan recién hecho, quesos, hummus, aceitunas y verduras hasta fruta, yogures, huevos, cereales y repostería. Disfrutarlo mientras el campamento despierta lentamente es una experiencia tan agradable como la propia cena beduina de la noche anterior.
Música tradicional jordana durante la noche
Cuando termina la cena, la actividad se traslada a una zona exterior donde los huéspedes pueden relajarse tomando un té beduino alrededor del fuego mientras disfrutan de música y cantos tradicionales jordanos (aunque también pusieron la canción BOMBA).

¿Dos noches o una en el desierto?
Sin duda, pasar dos noches hizo que la experiencia fuera mucho más completa y me permitió vivir Wadi Rum con un ritmo mucho más pausado.
Llegué al campamento al atardecer, justo a tiempo para instalarme en la suite, disfrutar de la cena beduina y contemplar un espectacular cielo repleto de estrellas. Al día siguiente pude dedicar toda la jornada a recorrer Wadi Rum en 4×4 para descubrir algunos de sus rincones más sorprendentes, regresando al campamento para relajarme en la burbuja y el jacuzzi mientras el sol volvía a esconderse entre las montañas.

A la mañana siguiente desperté temprano, disfruté del desayuno con las primeras luces iluminando el desierto y puse rumbo a Petra completamente descansado. Fue la mejor forma posible de enlazar dos de los lugares más fascinantes de Jordania.
Lo que más me gustó de Mazayen Rum Camp
- Su ubicación en pleno corazón del desierto.
- La tranquilidad absoluta que se respira en todo momento.
- La comodidad de la suite tradicional.
- La experiencia de dormir en una burbuja panorámica.
- El jacuzzi privado bajo un cielo repleto de estrellas.
- Los increíbles atardeceres de Wadi Rum.
- La gastronomía beduina.
- La amabilidad del personal y el ambiente del campamento.
Cómo reservar el Mazayen Rum Camp
Puedes reservar el Mazayen Rum Camp directamente en su web y en cualquier plataforma de reservas tipo Booking.
¿Merece la pena alojarse en Mazayen Rum Camp?
Sin ninguna duda, porque hay alojamientos que dejan de ser un simple lugar donde dormir para convertirse en parte del viaje, y Mazayen Rum Camp es uno de ellos. Es un espacio donde desconectar, contemplar algunos de los mejores atardeceres de Jordania, relajarse bajo un cielo infinito de estrellas y despertar rodeado por un paisaje que parece de otro planeta. ¿Algo más se puede pedir?.
FAQs sobre dormir en burbuja en el desierto Wadi Rum
Sí. Dormir en una burbuja panorámica permite disfrutar de unas vistas privilegiadas del desierto sin renunciar a la comodidad. Al caer la noche podrás contemplar un espectacular cielo repleto de estrellas y despertar con las primeras luces iluminando las montañas rojizas de Wadi Rum.
Mazayen Rum Camp dispone de tiendas beduinas tradicionales, una suite de lujo y exclusivas burbujas panorámicas. Cada opción ofrece una experiencia diferente, aunque todas están perfectamente integradas en el paisaje del desierto.
Aunque es posible visitar Wadi Rum en un solo día, pasar dos noches permite disfrutar del campamento con más tranquilidad, realizar excursiones en 4×4, contemplar el atardecer, observar las estrellas y relajarse sin prisas antes de continuar el viaje.
Sí. La escasa contaminación lumínica convierte Wadi Rum en uno de los mejores lugares de Jordania para observar el cielo nocturno. Desde la propia burbuja panorámica o desde el exterior del campamento es posible contemplar miles de estrellas a simple vista.
Sí. Sus burbujas panorámicas y la suite cuentan con jacuzzi privado, una experiencia perfecta para relajarse después de recorrer el desierto mientras disfrutas del silencio y del espectacular paisaje de Wadi Rum.

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