
Qué ver en Ammán es una de las dudas más habituales cuando se prepara una visita a la capital de Jordania. Después de recorrer algunos lugares más espectaculares del país, como Petra o Wadi Rum, llegaba el momento de descubrir esta fascinante ciudad jordana. Tenía muchas ganas de visitarla porque intuía que iba a encontrar un sitio muy diferente al resto: una gran metrópoli de Oriente Medio donde la historia convive con un ambiente vibrante y una intensa vida cotidiana.
Más allá de monumentos tan impresionantes como el Teatro Romano, la Ciudadela o la Mezquita del Rey Abdullah, lo que realmente me conquistó fue su ambiente. El tráfico constante, el sonido de los cláxones, las llamadas a la oración, el aroma a café y especias, los mercados tradicionales y el ir y venir de sus habitantes, crean una atmósfera que convierte un simple paseo por la ciudad en toda una experiencia.
En esta guía te cuento qué ver en Ammán, cómo organizar la visita y todos los consejos que considero que pueden serte útiles para que disfrutes al máximo de la capital jordana.
¿Cuánto tiempo se necesita para visitar Ammán?
Yo pasé dos noches en Ammán porque, dado que llegaría sobre las 14 h. a la ciudad no me daría tiempo en una tarde ver todos los lugares que quería visitar. Me fui directo al hotel para hacer el check-in y buscar a continuación algún restaurante donde comer. Tras descansar un buen rato me dirigí al Teatro Romano y a Ciudadela. Entre un lugar y otro visité otros sitios que describo más abajo. De noche me acerqué a conocer ese tremendo caos que caracteriza las calles de Dowtown. A la mañana siguiente fui en coche a Jerash y, al regresar, me acerqué a la Mezquita del Rey Abdullah antes de terminar la jornada paseando nuevamente por Downtown y cenando en Rainbow Street.

Por tanto, si llegas a primera hora de la mañana y no tienes pensado hacer ninguna excursión desde la capital, creo que un día completo es suficiente para conocer los principales puntos turísticos de Ammán. Los monumentos más importantes están relativamente próximos entre sí y el resto del tiempo puedes dedicarlo a disfrutar del ambiente de la ciudad y de su gastronomía.
Si estás organizando un recorrido por el país, en mi artículo sobre qué ver en Jordania encontrarás la ruta completa día a día con todos los lugares que visité. En la guía para viajar a Jordania encontrarás información sobre la Jordan Pass, cómo moverse por el país, presupuesto, mejor época para viajar y consejos prácticos para organizar la ruta.
Mapa de los lugares imprescindibles que ver en Ammán
En el siguiente mapa he señalado todos los sitios que visité durante mi estancia en Ammán, además de otros puntos que pueden resultarte útiles, como zonas para aparcar, restaurantes recomendados y algunos miradores.
Qué ver en Ammán en un día
Si solo dispones de un día para conocer la capital de Jordania, te recomiendo seguir un recorrido muy similar al que hice yo. Comienza visitando el Teatro Romano y la Ciudadela, dos de los grandes atractivos históricos de la ciudad. Después de comer puedes acercarte a la Mezquita del Rey Abdullah y, cuando empiece a caer la tarde, perderte por las calles de Downtown y Rainbow Street, donde descubrirás el auténtico ambiente de Ammán.
Es un itinerario muy cómodo, ya que dado que la mayoría de las visitas se concentran en una misma zona (excepto la mezquita) podrás hacer el recorrido a pie. Si buscas un guía para conocer Ammán puedes reservar este tour.
1. Teatro Romano de Ammán
El Teatro Romano es, junto a la Ciudadela, el monumento más importante qué ver en Ammán. Construido en el siglo II d. C., durante el reinado del emperador Antonino Pío, es el vestigio más importante de la antigua Philadelphia, nombre con el que se conocía Ammán durante la época romana.

Su excelente estado de conservación sorprende desde el primer momento. Excavado en la ladera de una colina y orientado hacia el norte para proteger al público del sol, podía albergar alrededor de 6.000 espectadores, lo que da una idea de la importancia que tuvo la ciudad hace casi dos mil años.
Te recomiendo subir hasta la parte más alta del graderío. Desde allí disfrutarás de unas magníficas vistas del teatro, de la Plaza Hachemita y de las casas blancas/amarillentas que trepan por las colinas de la capital jordana. Sin duda, es uno de los mejores lugares para tomar fotografías.
La visita puede completarse en poco más de media hora y la entrada está incluida en la Jordan Pass.
2. Plaza Hachemita
Situada justo frente al Teatro Romano, la Plaza Hachemita es uno de los espacios públicos más animados del centro histórico de Ammán. Es habitual encontrar familias paseando, niños jugando y numerosos puestos ambulantes, especialmente al caer la tarde.
Aunque no se trata de un monumento en sí, merece la pena detenerse unos minutos para observar el ambiente y disfrutar de la magnífica perspectiva del Teatro Romano dominando la ladera de la colina.
3. Odeón Romano
Junto al Teatro Romano se encuentra también el Odeón, un pequeño teatro romano construido durante el siglo II d. C. A diferencia del gran teatro, este recinto tenía capacidad para unos 500 espectadores y se utilizaba para recitales musicales, reuniones o representaciones de menor tamaño.

Su visita apenas lleva unos minutos y la entrada está incluida en la Jordan Pass.
4. Ninfeo romano
Muy cerca del Teatro Romano se conservan los restos del antiguo Ninfeo, una gran fuente pública construida durante la época romana. Aunque hoy apenas quedan algunas columnas y parte de su estructura original, en su día fue uno de los edificios más monumentales de la antigua Philadelphia.
Aun siendo un lugar pequeño es uno de los imprescindibles que ver en Ammán si te interesa la arqueología romana.
5. Ciudadela de Ammán, las mejores vistas de la capital
Si tuviera que elegir mi lugar favorito de Ammán, probablemente sería la Ciudadela (Jabal Al-Qal’a). No solo por los restos arqueológicos que alberga, sino también por las impresionantes vistas panorámicas que ofrece sobre la capital jordana.
Situada sobre una de las siete colinas en las que se asentó originalmente la ciudad, la Ciudadela ha estado habitada durante miles de años. A lo largo de la visita descubrirás restos de diferentes civilizaciones que pasaron por Ammán, desde la época romana hasta el periodo omeya.

Nada más acceder al recinto comprenderás por qué este lugar es uno de los imprescindibles que ver en Ammán. Desde prácticamente cualquier punto podrás contemplar un auténtico mar de edificios de color crema extendiéndose por las colinas que rodean la ciudad. La entrada también está incluida en la Jordan Pass.
Mi consejo es que recorras el recinto sin prisas, ya que con una o dos horas tendrás más que suficiente. Uno de los aspectos que más disfruté fue poder recorrer la Ciudadela con bastante tranquilidad, ya que durante mi viaje apenas encontré grupos organizados, lo que me permitió disfrutar del recinto y de las vistas con mucha calma. Desde algunos de sus miradores obtendrás las mejores panorámicas de Ammán.
El Templo de Hércules
Uno de los grandes protagonistas de la Ciudadela es el Templo de Hércules, construido durante la dominación romana en el siglo II d. C.

Aunque hoy solo se conservan algunas de sus enormes columnas, basta con contemplarlas para hacerse una idea de las dimensiones que tuvo este templo dedicado al héroe mitológico. Muy cerca de ellas también pueden verse los restos de una gigantesca mano de piedra que, según los arqueólogos, pertenecía a una colosal estatua de Hércules.
Probablemente, el rincón más fotografiado de todo el recinto.
El Palacio Omeya
Otro de los edificios más interesantes es el Palacio Omeya, construido en el siglo VIII cuando Ammán formaba parte del califato omeya.

Su característica cúpula, reconstruida siguiendo el diseño original, se ha convertido en uno de los símbolos de la Ciudadela. En su interior todavía pueden verse algunas dependencias del antiguo complejo palaciego, lo que permite hacerse una idea de cómo era este importante edificio hace más de mil años.
Otros restos arqueológicos
Durante el recorrido también encontrarás los restos de una iglesia bizantina y diversas estructuras pertenecientes a distintas épocas históricas.

Aunque algunas se conservan de forma parcial, ayudan a comprender la enorme importancia que tuvo este lugar a lo largo de la historia.
6. Mezquita del Rey Abdullah I
Después de visitar Jerash continué mi visita a Ammán yendo a uno de los edificios religiosos más importantes del país: la Mezquita del Rey Abdullah I. Inaugurada en 1989 y reconocible por su gran cúpula azul, fue construida en homenaje al rey Abdullah I, fundador del Reino Hachemita de Jordania.

A diferencia de muchas mezquitas de Oriente Medio, esta permite el acceso a visitantes no musulmanes, incluso durante los horarios de oración, por lo que resulta una visita muy recomendable para conocer un poco mejor la cultura y la religión del país. Las mujeres pueden entrar, pero deben cubrirse el cabello y llevar ropa que cubra brazos y piernas. En la entrada suelen facilitar túnicas negras cuando es necesario.
La entrada es gratuita.
7. Downtown (Al-Balad), el alma de Ammán
Si tuviera que recomendar un único sitio al que ir para entender cómo es realmente Ammán, sería Downtown, también conocido como Al-Balad. Es el auténtico corazón de la ciudad.

Sus calles están repletas de pequeños comercios, mercados, cafeterías tradicionales, pastelerías, restaurantes y tiendas de todo tipo. Es por tanto una de las mejores zonas para probar la gastronomía jordana, comprar recuerdos o degustar algunos de los dulces más populares del país.
Me encantó caminar sin rumbo fijo entre el bullicio de la gente, escuchar el sonido constante de los cláxones, observar el ir y venir de los comerciantes y dejarme llevar por ese aparente caos que, curiosamente, funciona a la perfección. Fue el lugar que más disfruté de la ciudad.
8. Rainbow Street
Después del intenso ambiente de Downtown, Rainbow Street ofrece una cara muy diferente de Ammán.

Esta conocida calle, situada sobre una de las colinas de la ciudad, se ha convertido en uno de los lugares de encuentro favoritos tanto para los habitantes de Ammán como para los turistas. Aquí encontrarás cafeterías modernas, restaurantes, terrazas, tiendas de artesanía y un ambiente mucho más relajado que en el centro histórico. También es una buena zona para comprar algún recuerdo o terminar el día tomando algo en una terraza.
Mi recomendación es acercarse de noche, cuando la calle comienza a llenarse de gente que sale a pasear, tomar un café o cenar, creando un ambiente muy agradable.
9. AlQawasmy Center
Si te gusta comprar productos locales o simplemente curiosear por los comercios de Ammán, una parada interesante es el AlQawasmy Center, un conocido centro comercial especializado en recuerdos, artesanía, ropa, perfumes, especias y otros productos típicos de Jordania.

Yo únicamente lo visité por fuera, ya que preferí dedicar más tiempo a recorrer las calles de Downtown y Rainbow Street. Aun así, si buscas un lugar donde hacer algunas compras durante tu viaje, puede ser una buena opción por su ubicación y la variedad de tiendas que alberga.
Dónde comer en Ammán
Una de las cosas que más disfruté durante mi viaje a Jordania fue su gastronomía. Ya fuera en los hoteles, en pequeños restaurantes familiares o en locales más modernos, siempre encontré una cocina sabrosa, generosa y muy ligada a la tradición.
En barrios como Downtown (Al-Balad) o Rainbow Street encontrarás desde pequeños establecimientos donde comer un buen falafel hasta restaurantes donde degustar el tradicional mansaf, considerado el plato nacional de Jordania.

Estos son algunos de los restaurantes y cafeterías que probé durante mi estancia y que volvería a visitar sin duda.
- Mijana → Buena opción para cenar en Rainbow Street. Se encuentra aquí.
- Hashem → Ideal para probar los falafel, hummus y otros platos tradicionales. Muy económico. Se encuentra aquí.
- Jabri → Ideal para probar el mansaf, plato típico de Jordania. Está aquí.
- Habibah Sweets → Perfecto para degustar los mejores pasteles de Jordania. Hay dos pastelerías en Downtown. Aunque yo entré en este local, el más concurrido es este que está a menos de 100 metros.
Qué platos típicos probar en Ammán
Si eres de los que disfruta descubriendo un destino también a través de su gastronomía, Ammán no te decepcionará. Durante mi viaje tuve la oportunidad de saborear algunos de los platos más representativos de Jordania y puedo decir que fue una de las mejores experiencias del viaje.

Estos son algunos de los imprescindibles:
- Mansaf. Es el plato nacional de Jordania y uno de los grandes símbolos de la hospitalidad beduina. Se prepara con cordero cocinado lentamente, arroz y una salsa elaborada con jameed, un yogur seco y fermentado que le aporta un sabor muy característico. Tradicionalmente se sirve en una gran bandeja para compartir.
- Falafel. Aunque es un plato muy extendido por todo Oriente Medio, en Jordania se prepara de forma excelente. Crujiente por fuera y muy esponjoso por dentro, suele servirse acompañado de pan de pita, verduras y salsa tahini.
- Hummus. Parece un plato sencillo, pero en Jordania alcanza otro nivel. Elaborado con garbanzos, tahini, limón y aceite de oliva, suele servirse como entrante acompañado de pan recién hecho.
- Shawarma. Una de las comidas más populares para comer rápido. La carne se cocina lentamente en un asador vertical y se sirve en pan de pita con verduras y diferentes salsas.
- Mezze. Más que un plato, es una forma de comer. Consiste en una selección de pequeños entrantes para compartir, como hummus, mutabal, tabulé, hojas de parra rellenas, aceitunas, quesos o ensaladas. Es la mejor manera de probar varios sabores de la cocina jordana en una sola comida.
- Knafeh. Si te gustan los postres, no dejes de probar el knafeh (también escrito kanafeh), uno de los dulces más famosos del país. Se elabora con queso fundido, una fina masa crujiente y almíbar, rematado con pistachos picados. Yo probé el de Habibah, la pastelería más famosa de Ammán y quizás de todo el país.
Dónde dormir en Ammán
Durante mi estancia me alojé dos noches en el Hotel Beirut 2, situado en pleno Downtown (Al-Balad).
Elegí este alojamiento por su excelente ubicación y fue todo un acierto. Desde allí pude recorrer a pie buena parte del centro histórico, acercarme al Teatro Romano, pasear por los mercados tradicionales y disfrutar del magnífico ambiente nocturno de la ciudad sin necesidad de utilizar el coche.

Las habitaciones son sencillas, limpias y cómodas, mientras que el personal fue muy amable durante toda mi estancia. Si buscas un alojamiento sin grandes lujos, pero bien situado y con una excelente relación calidad-precio, me parece una opción muy recomendable.
👉 Puedes reservarlo aquí.
Dónde aparcar en Ammán
Antes de viajar había leído que conducir por Ammán podía ser una auténtica locura. Y, aunque es cierto que el tráfico es intenso y los cláxones forman parte del paisaje sonoro de la ciudad, mi experiencia fue mucho mejor de lo que esperaba.
Llegué conduciendo desde Petra y, sinceramente, no tuve ningún problema. Los conductores jordanos están acostumbrados a circular con mucha intensidad y, aunque al principio pueda parecer caótico, todo fluye con bastante naturalidad.
En cuanto al aparcamiento, decirte que en el hotel me recomendaron aparcar aquí por 5 JD las 24 horas. Realmente me resultó cómodo porque está a 3-4 minutos andando al hotel y a los principales lugares que ver en Ammán.
Si tu alojamiento dispone de aparcamiento, mi recomendación es dejar allí el coche y moverte caminando (excepto para ir a la mezquita) ya que todo está bien cerca. Otra opción es utilizar el servico de Uber, que al parecer funciona muy bien.
Consejos para visitar Ammán
Aunque Ammán es una ciudad bastante sencilla de visitar, hay alguna información a modo de consejo que considero puede ser de tu interés para aprovechar mejor la estancia y evitar pequeños contratiempos.
🎫 Compra la Jordan Pass antes de viajar
Si vas a recorrer Jordania durante varios días, la Jordan Pass es prácticamente imprescindible. Además de incluir el visado (cumpliendo determinados requisitos), también da acceso a numerosos monumentos del país, entre ellos el Teatro Romano y la Ciudadela de Ammán.
En mi guía para viajar a Jordania encontrarás toda la información para saber si te compensa comprarla.
👟 Lleva calzado cómodo
Aunque muchas personas piensan que Ammán es una ciudad completamente plana, la realidad es algo distinta. La capital se extiende sobre varias colinas y algunas calles tienen pendientes bastante pronunciadas.
Si vas a recorrer Downtown, Ciudadela y Rainbow Street caminando, agradecerás llevar un calzado cómodo.
💳 Lleva siempre algo de efectivo
Aunque en la práctica totalidad de comercios aceptan tarjetas, todavía hay pequeños establecimientos y mercados donde resulta más cómodo pagar en efectivo. Recomiendo llevar algunos dinares jordanos para este tipo de gastos.
🌙 No te marches de Ammán antes del anochecer
Aunque los principales monumentos pueden visitarse durante el día, creo que una parte importante del encanto de Ammán se descubre al caer la tarde. Downtown y Rainbow Street se llenan de ambiente, las terrazas cobran vida y la ciudad muestra una de sus caras más auténticas.
FAQs
Si no vas a realizar excursiones desde la ciudad, un día completo es suficiente para visitar sus principales monumentos y disfrutar de su ambiente.
Sí. Durante mi viaje me sentí seguro en todo momento, tanto de día como de noche. Como en cualquier gran ciudad, conviene actuar con sentido común y vigilar las pertenencias en las zonas más concurridas.
Sí, aunque hay que tener en cuenta que la ciudad se asienta sobre varias colinas y algunas calles presentan fuertes pendientes. Aun así, los principales lugares de interés pueden recorrerse caminando si no te importa andar un poco.
Aunque el tráfico es intenso y los cláxones son constantes, conducir por Ammán no me resultó tan complicado como esperaba. Los conductores están acostumbrados a ese ritmo y, si conduces con calma y prestas atención, no deberías tener problemas.
Ammán ofrece varias visitas gratuitas interesantes, como la mezquita del Rey Abdullah (en horario de visitas), pasear por Downtown (Al-Balad), recorrer Rainbow Street o disfrutar de las vistas desde algunos de sus miradores. Aunque el Teatro Romano y la Ciudadela son de pago, ambos están incluidos en la Jordan Pass.

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