Rhône-Alpes. Foto: fr.rhonealpes-tourisme.com.

Pues eso, nos vamos a Rhône-Alpes (o Ródano-Alpes), una región francesa situada al este del país. Para quién le suene a chino como a mí antes, Rhône-Alpes se encuentra muy cerquita de las conocidas ciudades de Lyon y Marsella. La región limita con Provenza-Alpes-Costa Azul, famosa por sus campos de lavanda, así como con Suiza y con Italia.

Llevábamos años esperando la oportunidad de acercarnos hasta allí, y no para conocer sus hermosas montañas, viñedos y suaves valles, campos de lavanda y de olivos, que también. Todos esperábamos con ansias disfrutar en el bodorrio que unos grandísimos amigos al fin, van a celebrar este próximo fin de semana. El próximo sábado nos acercaremos a un pueblecito que se encuentra en el valle del río Drôme (26) dónde tendrá lugar el acontecimiento. A ver qué tal la experiencia vistiendo al estilo de la boda de toques campestres, vintage, años 20 y retro.

Salvo el alojamiento y un pequeño pateo de unas cuatro o cinco horas con el que los anfitriones nos sorprenderá, no llevamos absolutamente nada cerrado para nuestro viaje con niños de 8 días. La ruta será por alguno de los 8 parques naturales y lugares únicos, como el Mont Blanc y las Gargantas del Ardèche, con los que Rhône-Alpes nos obsequia. Espero estar a la altura como padre portando la mochila con nuestro pequeño de año y medio. El grandullón de tres añitos y su madre, tengo la certeza que llegarán más nuevos a la «meta» que el que os escribe.

Familia, he de dejaros. En unas horas subimos al avión que nos llevará hasta Marsella. Allí subiremos a un vehículo alquilado que nos acercará hasta nuestro destino. A priori no tengo pensado publicar en redes sociales, aunque seguro que en algún momento me invadirá la emoción y subiré alguna fotillo a Facebook, Twitter o Google+.

Nos vemos a la vuelta. ¡Au Revoir!

—–La foto de portada del artículo la hemos tomada prestada de fr.rhonealpes-tourisme.com. Chicos de la oficina de turismo: no enfadaros, ¿vale? ¡Es que hasta la vuelta no tendremos nada propio!—–